La lámpara de suspensión Mercury está compuesta de grandes piedras luminosas que cuelgan dando la impresión de estar flotando en el aire. Las “piedras luminosas” se reflejan dando la impresión de conservar una luz constante que va de piedra en piedra. Ésta lámpara de suspensión que de día se manifiesta como una verdadera escultura, refleja la luz y sus movimientos en su misma circunferencia.