La primera idea para la lámpara ‘Paréntesis’ la tuvo Pio Manzù, quien había pensado en un poste fijo vertical y en una caja cilíndrica con una hendidura para la luz, que se desplazaba hacia arriba y hacia abajo: para fijarla era preciso un tornillo. Castiglioni fue quien sustituyo el poste por una cuerda metálica que, desviada, hace de fricción y permite a la lámpara mantenerse en la posición correcta sin necesidad de tornillo alguno.